Breve resumen de Estoril

Cuando a un periodista deportivo no le da tiempo ni a escribir un pequeño briefing sobre la Copa León IV y sobre la memorable actuación de su piloto favorito Firenze, suele ser una mala noticia. Sin embargo si la causa de todo ello es que este informador está emancipándose todo se convierte alegría y júbilo. Paciencia mis pequeños lectores, paciencia. Nunca creí que los bancos se iban a negar a que dejaras tu dinero en su banco y encima palpándoles por ello para que en caso de impago ellos respondan por ti (insisto en que responden con MI dinero…GENTUZA!!!!).

Hagamos pues un pequeño recordatorio a lo que sucedió en la segunda prueba puntuable, Estoril.

Paraiso luso

Paraíso luso

Situado en las proximidades de Lisboa y en las estribaciones de la Sierra de Sintra, es un circuito muy conocido por los pilotos por los entrenamientos que se organiza en la pretemporada. La chicane, incluida en 1994, es uno de los puntos de interés del circuito, que obliga a los pilotos a andar con mil ojos, los bolardos no tienen piedad y seamos sinceros… todos hemos visto como se movían justo en la penúltima curva de la carrera de nuestras vidas.

Con respecto a la asistencia, dejó casos curiosos como Tirales, el cual tuvo una fuerte discusión con su Project Manager y le dejó castigado sin una rueda. Claro, pobre Tirales, no iba a salir con 3 ruedas a rodar, sería el hazmereír de la jornada. Pobre. Lopinho anunció que su coche no andaba nada fino y el sistema Lagger que han implementado falla más que la defensa del Atleti en el Camp Nou. Vilchez por su parte se encontró un día que el SEAT Leon que habia contratado se convirtió inexplicablemente en un SEAT Panda del 83 cosa que le dejó traumatizado y ahora mismo no se encuentra con ánimos de salir a pista y deja el campeonato.

Muchos otros causaron baja injustificada y seguramente pronto serán expulsados si es que no lo han sido ya.

En cuanto a la carrera de Estoril propiamente dicha, hay que resaltar la magnífica actuación de TengoUnChampDeRallys Magic. Partiendo desde el G2 se alzó con una 2ª posición que sabe a victoria. Vencer a Vany queda lejos, pero no tanto después de ver que se puede estar a menos de 10 segundos y no morir en el bolardo intento. Nada que decir de la victoria de Vany el se lo guisó el se lo comió. Es cierto que Alvaro y Firenze le siguieron muy de cerca en el primer stint, pero cuando hay que dar el 100% y separarse de sus rivales, él es el que marca las diferencias. Alvaro se mostró contento no obstante con el resultado obtenido. Parece que este piloto es de los más sobrios e incluso en la segunda cita ya lleva la calculadora en el cockpit: “Buena carrera por mi parte que me permite escalar hasta la segunda posición en la general. No creo que pueda aspirar a más puesto que Vany siempre está en otro mundo. Increible su ritmo, aunque hoy tuvo un poco de suerte, todo sea dicho. De todos modos, enhorabuena.”

Se aprecia que la gente se está empezando a quemar de la supremacía valenciana. No sabemos si con suerte quiso decir que su ritmo es jodidamente endiablado o que yendo a esas velocidades el no chocarse es porque se tiene una flor en el culo. De cualquier manera desde aquí suscribimos esa opinión. ¡Váyase Sr Vany!

Por detrás Claudiosan sorprendió a propios y a extraños. Nos habían llegado rumores sobre que este piloto era rápido pero sinceramente, nadie lo creía. Cuenta la leyenda que alguna vez fue de los mejores, pero las leyendas leyendas son. Llegó Estoril y nos dió una torta con la mano abierta. Dijo “Che pibe acá estoy yo“. Sólo nos queda arrepentirnos y felicitarle. Eso sí, como sea flor de un día correrá la tinta contra él.

Que Alex no entre en el podio empieza a no ser noticia pero sin embargo hizo una carrera buena. Peleando con un Maport venido a menos por la presión que Vany ejerció sobre él, tuvieron sus más y sus menos, llevándose Maport el gato al agua. Por detrás y para cerrar los 8 primeros puestos, una lucha encarnizada protagonizada por Pocofreno y Firenze. El italiano iba por delante en todo momento y se sentía merecedor de la 7ª plaza, pero un torbellino naranja se acercaba vuelta a vuelta, curva a curva. Pocopico debió pensar que para adelantarle era “mejor hoy que mañana, mejor ahora que luego, mejor en esta curva que en la siguiente” y se dedicó a comerle segundo a segundo la distancia entre ambos. Como siempre los cachondos de los ingenieros del italiano le avisaron que le daría tiempo a llegar a meta por delante. Otra vez mintieron. Firenze empieza a pensar que las mecánicas que contrató en aquel bar de mala muerte ni son mecánicos ni son tías. Tiempos duros para el del país de la bota de vino.

Nota Mental

Nota Mental

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